Cuando el amor se convierte en esperanza

Andrea y Jaime: un «sí, quiero» también para las personas con daño cerebral

«Los mejores momentos de la vida merecen ser compartidos y el mejor regalo es poder ayudar».

Hay personas que celebran sus momentos más felices pensando también en quienes atraviesan momentos difíciles. Hoy queremos contar una historia muy especial porque nace de alguien que forma parte de nuestra familia desde hace muchos años.

Andrea, logopeda de DACER, y Jaime han tomado una decisión que habla de quiénes son y de los valores que les acompañan en una de las etapas más importantes de sus vidas. El día de su boda no entregarán a sus invitados el tradicional detalle de recuerdo. En su lugar, cada persona recibirá una pulsera y una tarjeta a través de la cual podrá conocer la labor de Fundación DACER y colaborar con una campaña solidaria creada especialmente para esta ocasión.

Puede parecer un gesto sencillo, pero para nosotros significa muchísimo más. Significa que, en medio de la ilusión y la felicidad de un día irrepetible, han querido acordarse de las personas que conviven con un daño cerebral y de las familias que cada día luchan junto a ellas, compartiendo una parte de esa alegría con quienes más lo necesitan.

En Fundación DACER conocemos bien a Andrea y sabemos de su compromiso, sensibilidad y cercanía con las personas a las que acompañamos cada día. Quizá por eso este gesto nos emociona todavía más.

Desde Fundación DACER queremos dar las gracias de corazón a Andrea y Jaime por su generosidad, por ayudar a visibilizar una realidad que necesita más apoyo, más investigación y más oportunidades, y por demostrar que el amor, cuando se comparte, puede llegar mucho más lejos.

Algunas historias de amor dejan huella mucho más allá de quienes las protagonizan 💙✨